Facebook

Enero 21, 2026

Cómo avanza en Colombia el mercado de vehículos eléctricos

El mercado automotriz está viviendo una transformación acelerada y silenciosa. Si estás buscando una oportunidad de negocio con proyección a largo plazo, la infraestructura de carga para vehículos eléctricos (electrolineras) se perfila como una de las apuestas más prometedoras.

A continuación, analizamos las razones clave por las que este es el momento ideal para invertir, basándonos en las últimas tendencias del mercado colombiano.

1. Una demanda en crecimiento explosivo

El parque automotor eléctrico no para de crecer. Según cifras de Fenalco, para el mes de octubre de este año se registraron 200,000 nuevos vehículos eléctricos, lo que representa un aumento del 23% en comparación con el mismo periodo anterior. Este auge no es una moda pasajera; las familias colombianas están migrando hacia esta tecnología motivadas por tres factores principales:

  • Ahorro: Operar un eléctrico genera entre un 30% y un 40% de ahorro en consumo comparado con un carro de gasolina.
  • Beneficios legales: Exenciones de "pico y placa", deducciones de renta y economía en impuestos.
  • Experiencia: La comodidad, la tecnología y el aporte al cuidado del planeta.

La oportunidad: Cada uno de estos nuevos vehículos necesitará carga constante, garantizando una base de clientes en expansión.

2. El "Océano Azul": Falta de infraestructura en zonas clave

Aquí es donde reside la mayor oportunidad de negocio. Aunque el gobierno reporta la existencia de más de 142 puntos de conexión en el país, la gran mayoría están concentrados en las grandes ciudades. Esto deja un vacío crítico en el mercado:

  • Zonas rurales: Tienen poca o nula infraestructura.
  • Carreteras interurbanas: Los viajeros carecen de puntos de carga suficientes para trayectos largos.

El negocio: Instalar electrolineras en rutas intermunicipales o zonas rurales turísticas resuelve un problema latente para los conductores, capturando un mercado desatendido por las grandes redes actuales.

3. La barrera de entrada económica ha bajado

Hace unos años, la tecnología necesaria para montar puntos de carga era prohibitiva para muchos inversores pequeños. Sin embargo, los costos de los equipos han disminuido drásticamente gracias al avance tecnológico.

Hace 5 años, un cargador podía costar 5 veces lo que hoy en día vale un cargador de alta capacidad. Esto significa que el CAPEX (gasto de capital) inicial para montar una estación de carga es cada vez más accesible, mejorando el retorno de inversión.

4. Estabilidad tecnológica a largo plazo

Un temor común al invertir en tecnología es la obsolescencia. Sin embargo, los vehículos eléctricos están demostrando una durabilidad notable. Se estima que la batería, que representa cerca del 30% del valor del carro, tiene una vida útil de 15 a 20 años, dependiendo del uso y los hábitos de carga.

Además, la infraestructura de carga ha mejorado para ser tan sencilla de usar como cargar un celular, lo que reduce la necesidad de personal técnico permanente en el punto de venta y facilita la adopción por parte del usuario final.

La ecuación es clara: hay un aumento masivo en la venta de vehículos, una reducción en los costos de la tecnología de carga y un déficit evidente de estaciones fuera de las capitales. Montar una electrolinera hoy no es solo vender energía; es posicionarse estratégicamente en la red de movilidad del futuro.


* Video extraído del canal de YouTube de Canal Caracol

** https://www.youtube.com/watch?v=pvNYaiEf_Fc

Autor:   Energía para Todo - Ecoflow, Bluetti, Anker, Evinka
Compártelo

whatsapp